El cañón se encuentra formado por la erosión fluvial, producto del curso del río Atuel, y la erosión del viento. Comienza en el Embalse El Nihuil a 70 km de la ciudad de San Rafael y su desembocadura varios kilómetros aguas abajo del Embalse Valle Grande. El mismo tiene una extensión de unos 56 km y una profundidad promedio de 260 m. Se pueden apreciar diversas formaciones de las rocas a las cuales se les han dado nombres tales como La Torta de Hojaldre, El Cinturón de San Martín, La Procesión, El Hongo, El Búho y El Submarino. Este agreste escenario se presta a la práctica de los deportes de aventura.
A 25 km. de la ciudad, se encuentra la Villa 25 de Mayo, auténtico sitio de relax y silencio (slow life), que conserva aún caseríos de adobe y calles flanqueadas por inmensos y añosos álamos. Las ruinas del Fuerte San Rafael del Diamante son los restos más antiguos de la historia de San Rafael, frente a él, el Museo Histórico “Narciso Morales” atesora las piezas de aquella época.
A poca distancia se encuentra el Dique Galileo Vitali, la primera obra construida sobre el río Diamante para aprovechar sus aguas para el riego artificial. Otro de los atractivos del circuito es El Tigre, presa compensadora cuyo contenido de agua se recupera por bombeo hacia la central Los Reyunos.
Continuando el circuito encontramos el embalse de Los Reyunos; en su margen oeste se levanta un Club de Pesca y Náutica, que cuenta con numerosos servicios para el turista.
En este circuito también se pueden practicar numerosas actividades de turismo aventura: tirobangi, buceo, paseo en catamarán, cabalgatas, mountain bike, cuatriciclos, senderismo y trekking, entre otras.
Finalizando el circuito llegamos al imponente Dique de Agua del Toro, ideal para los amantes de la pesca.
Desde San Rafael, hacia el sur comienza el inicio de este bello circuito que combina paisajes de montaña, volcanes, diques, ríos y sobre todo días de sol interminables, tanto en invierno como en verano.
En la parte sur de la ciudad de San Rafael, hay que tomar la ruta nacional 144, que nos lleva tras transitar casi 35 kilómetros de iniciado el recorrido hasta lo que se conoce como La Cuesta de Los Terneros, que nos lleva hasta los casi mil metros de altura (desde allí las vistas de San Rafael son impresionantes), para luego comenzar a descender.
Las Salinas del Diamante son otro de los atractivos que toman vida ni bien seguimos el viaje. Se trata de una mina de sal gigante a cielo abierto que se aprecia desde la misma ruta y que es explotada comercialmente por una empresa muy conocida de la provincia, a la que se suma la visita a “un museo de sal” que atrae a turistas y visitantes logrando informarlos acerca de datos históricos y técnicos de este rico mineral.
Siguiendo la ruta nacional 144, y teniendo como vigía a la Cordillera de los Andes, luego de 142 kilómetros de recorrido aparece la localidad o paraje El Sosneado.
San Rafael es un terruño de inmejorables condiciones para la elaboración de espumantes y vinos de alta calidad, este suelo tiene características excepcionales para el desarrollo de la vitivinicultura, un clima óptimo y las manos laboriosas, hacen de San Rafael un vergel posicionado en el mercado nacional e internacional de vinos de indiscutida excelencia. La tradición se une a la innovación para obtener productos de reconocidas características y premiados en varias ocasiones a nivel nacional e internacional.
Caminos del Vino en San Rafael abre sus puertas a la tradición viñatera, zonas rurales y la historia de nuestro hermoso Departamento.
Tanto las bodegas emblemáticas de la zona, así como aquellas más pequeñas que pueden ser consideradas “boutique” reciben hoy visitantes que se acercan a conocer los procesos de producción a grande o pequeña escala y a degustar el amplio abanico de vinos.